Save Time & Guarantee Your Ride

¡Hace unos años viví una experiencia increíble en China! En ese entonces yo estaba en modo super deportivo y después de pasar un par de años en Nueva Zelanda, y haber corrido un Triatlon Ironman… un día cenando con Fede y la famosísima Romi  de “Y un día nos fuimos” , nuestros amigos, se me ocurrió la idea de agitarlos para ir a correr la maratón de la Gran Muralla China. ¡Y así fue que nos fuimos a hacer la travesía! Armamos unos planes de entrenamiento, nos alimentamos bien por unos meses y allá fuimos para Beijing, la carrera fue muy difícil, con muchos escalones gigantes que te llegaban desde los pies hasta las rodillas. ¡Hasta vimos gente que se arrastraba con tal de poder avanzar! Pero valió la pena todo el esfuerzo por el paisaje y el escenario donde estábamos, nos sentíamos adentro de una película. ¡Incluso logré salir séptimo! 

Algunos datos curiosos sobre la maratón de la Gran Muralla China: se trata de una de las carreras más difíciles del mundo, con una longitud de 42.2 kilómetros y más de 5,000 escalones. Además, la carrera tiene lugar en mayo, durante la temporada alta de turismo en la Gran Muralla, lo que significa que los corredores compiten en un ambiente lleno de turistas que también están visitando el lugar. 

Después de la carrera, decidimos explorar un poco más el país. Nuestro primer destino fue Beijing, la ciudad más poblada del mundo. La emoción era enorme, ¡no sabíamos con qué nos íbamos a encontrar! Cuando el avión comenzó a descender, una gran nube blanca cubría todo el cielo: la contaminación del aire en ese lugar es evidente.  

Una vez en el aeropuerto, la gran pregunta fue ¿cómo nos iríamos al hotel? Con todos los carteles en chino y sin Internet (ya que en China los servicios de Google, Facebook y What’s App están bloqueados y sólo se pueden acceder si compras una vpn) , decidimos tomar un taxi. Después nos enteramos de que existen metros para trasladarse hasta el centro de la ciudad. Nos subimos al auto y no imaginamos lo que nos esperaba. Desde el primer momento arrancaron los bocinazos. El caos de tránsito era impresionante. Una locura. Pero llegamos a nuestro alojamiento. Nos quedamos unos días en un hotel y algunos otros en una casa alquilada por Airbnb. 

En la ciudad nos quedamos 5 días. Algunas de las cosas que hicimos fue recorrer la Ciudad Prohibida, que fue el Palacio Imperial chino desde la dinastía Ming hasta el final de la dinastía Qing. Lo bueno es que queda en el centro de la ciudad, lo malo es que, como en generalmente todo en China, hay que pagar entrada (entre 9 y 12 usd).  

Otras de las atracciones que se pueden mencionar para recorrer en Beijing son el Templo del Cielo, la Gran Muralla, la Villa Olímpica y la calle Wangfujing, que es un área comercial llena de negocios, casas de comida y mercados nocturnos, que es donde se pueden probar riquísimos alacranes, caballitos de amar, grillos y otros bichos exóticos… (definitivamente no es lo mío jaja). Hay muchísimas cosas para hacer en la ciudad, pero nuestro viaje tenía que continuar. 

De allí que viajamos a Shanghái, la ciudad más futurista de todo China. Llegamos en tren, decidimos probar esos tren bala que van a 450 km/h (Fabulosa experiencia) y una vez allí nos alojamos en un hostel, que tenía una ubicación muy buena porque quedaba cerca de la estación de metro. Recomendamos tener eso en cuenta a la hora de elegir alojamiento, ya que en subterráneo se puede llegar a todos lados. 

Con su impresionante horizonte, rascacielos ultramodernos y una densidad de población de más de 24 millones de personas, Shanghái es un destino imprescindible para los amantes de la tecnología y la innovación. 

La ciudad tiene varios puntos turísticos, entre ellos el Bund, una zona con muchos edificios históricos y tradicionales. El río Huangpu lo divide de la zona de edificios futuristas llamada Pudong. Tiene una hermosa costanera para recorrer, que visitamos de día para sacar buenas fotos, pero también decidimos volver de noche por el paisaje lleno de rascacielos iluminados. ¡Cenamos en un piso altísimo de un edificio con vistas a toda la ciudad! En la ciudad se encuentra la Torre de Shanghái, uno de los edificios más altos del mundo con una altura de 632 metros. 

Existen algunas calles peatonales llenas de comercios en Shanghái, que también se encuentran en el centro, por lo cual pasamos muchas veces por ahí. Lo mejor de la zona es que se pueden regatear los precios. 

Toda la información detallada de estos días la van a poder encontrar en el post de Shanghái. 

Y por ultimo, partimos rumbo  a Xian! Esta ciudad tiene mucho que ofrecer y nosotros nos hospedamos en un Airbnb en el centro, a solo cinco minutos de la estación de metro. La casa era muy cómoda y bonita, lo que hizo nuestra estadía mucho más agradable. 

Una de las atracciones más famosas que visitamos fueron las excavaciones de los guerreros de terracota. Se trata de un conjunto de más de ocho mil figuras de guerreros y caballos hechos de terracota, a tamaño real, que fueron enterrados hace más de dos mil trescientos años cerca del primer emperador de la dinastía Qing. La idea era que estas figuras lo protegieran en la otra vida. Lo curioso es que estas figuras fueron descubiertas por accidente en 1974 y, desde entonces, se han convertido en un gran atractivo turístico para los arqueólogos y millones de visitantes. 

También estuvimos paseando por el barrio musulmán, que es imperdible. Se trata de unos quinientos metros de puestos de comida en la calle, ideal para probar cosas raras. Eso sí, hay que prepararse para hacer largas filas. En los más populares la comida es muy rica, pero hay muchísimas opciones, así que no se tienten con el primero que vean y recorran un poco más. Después de mucho en caminar, encontramos un lugar donde se hace fish therapy, pero de eso les contaremos en el post de esta ciudad, junto con el resto de atracciones que tiene.  

China es un lugar hermoso, desafiante, con culturas muy diferentes y con una variedad inmensa de cosas para hacer, pero que por encontrarse distantes unas de las otras, es recomendable organizar bien el viaje para aprovechar al máximo el tiempo. 

 

Posts Relacionados