Nuestro Viaje a FIJI
Hace unos años, después de haber pasado un año trabajando en Nueva Zelanda recolectando cerezas, decidimos con mi compañera de ese entonces darnos un descanso y hacer un viaje a las Islas Fiji. Nos habían hablado maravillas de ese lugar, con sus aguas cristalinas y sus paisajes increíbles, así que no pudimos resistir la tentación de conocerlo.
Fuimos recibidos con música y con los colores más vibrantes que hayamos visto jamás. Los habitantes de allí nos saludaron con su típico “bula”, que es como decir “bienvenidos”, y nos hicieron sentir como en casa desde el primer momento.
El archipiélago consta de unas 333 islas en el Pacífico Sur que tienen playas espectaculares, arrecifes de coral y selvas tropicales. Tras ser una colonia británica, la República de Fiji tuvo su independencia en los años 70 y nosotros empezamos a conocerla por su isla principal, Viti Levu. Nosotros decidimos hacer el Tour Fiji Experience, que consiste en recorrer la zona durante cuatro días.
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Comenzamos en Robinson Island, que está a 2 horas de Nadi, la ciudad principal del país, asistimos a un espectáculo de danzas con fuego que nos dejó boquiabiertos. Allí también aprendimos a pelar cocos y a atrapar cangrejos gigantes en la selva por la noche. Tuvimos que taparles los ojos para poder atraparlos y ponerlos en un balde. Después los soltamos, claro.
Luego continuamos el Fiji experience, recorriendo selvas donde realizamos un trecking hasta llegar a lagunas donde tirarnos con lianas fue lo más divertido. ¡Muchos espejos de agua con cascadas! También conocimos aldeas tradicionales donde probamos el kava, una bebida gris y amarga hecha con las raíces de la planta de la pimienta, que los habitantes de allí beben como si tuvieran más kava que sangre en las venas, compartiendo la ceremonia entre todos los miembros de la familia.
En el paseo nos llevaron a una escuela nativa donde los niños nos mostraron bailes y canciones. Les dejamos de regalo lápices y cuadernos para que puedan seguir aprendiendo. Fue muy conmovedor ver la precariedad de la sociedad fijiana y cómo, a pesar de todo, son tan cálidos y hospitalarios.
Siguiendo la excursión, fuimos a hacer rafting a un río, no muy complejo, pero la balsa estaba hecha de cañas de manera muy artesanal. Fue super divertido. Y sirvió para distraernos y que el grupo socializara. El último día del tour fue por el centro de la isla, pasando por el mercado para conocer la forma en la que se maneja la población local y poder acceder a todos los productos que tienen (muy exóticos para nosotros). Nos sentimos parte de la cultura por un ratito, pudiendo valorar lo rico de la sociedad fijiana.
Pará finalizar el Fiji experience fuimos a Sabeto Valley visitamos unas piletas termales donde disfrutamos de los beneficios del agua y del barro. Todos terminamos marrones, llenos de barro, pero nos divertimos muchísimo.
¿Qué más se puede hacer en Fiji? Dejame contarte sobre las islas volcánicas que se pueden explorar. Las más importantes son las Mamanucas, donde podés comprar el famoso Bula Pass (Nosotros elegimos el Pla de de 5 días por 500 usd) y acceder al servicio de catamaranes hop on/hop off que te conectan con las diferentes islas. Te recomiendo que contrates la opción con comida incluida, ya que resulta más económico. Con este pase, llegás a todos los resorts que se encuentran en estas islas. Nosotros elegimos quedarnos en Beachcomber, el lugar que tiene más ambiente, donde hay fiestas y actividades para la gente joven, porque la mayoría de las islas son bastante tranquilas.
También decidimos conocer las islas Yasawas y nos alojamos en el hotel Wayalailai, donde todo el personal pone muy buena onda. ¡Cuando llegas en los botes, los del staff te reciben con flores y al grito de bula! Es un destino recomendable para ir en pareja, ya que es super romántico y tranquilo. Durante las cenas, tocan música y durante el día te preparan la comida en la playa para que no tengas que moverte. Sin embargo, tené en cuenta que son lugares en los que no hay luz ni agua disponibles todo el día, por lo que el calor puede ser intenso. Si necesitás trabajar durante el viaje, recordá que no hay internet en todos lados y se tiene que pagar aparte.
Después de esa estadía, fuimos a conocer Nabua Lodge, una experiencia muy relajante, pero que puede resultar aburrida a las personas que disfrutan hacer muchas actividades en sus vacaciones.
La comida en las islas es muy fresca y rica, con pescados y productos típicos del lugar. Además, el agua marca "Fiji" es una de las mejores del mundo, extraída de pozos en las islas sin contacto humano, lo que asegura su máxima pureza. ¡No dejes de probarla!
Aunque no todos los lugares tienen playas paradisíacas como las que se pueden ver en las fotos, ni todos los hospedajes cuentan con todas las comodidades, definitivamente podés encontrar lugares espectaculares. Fiji es un lugar ideal para relajarse, rodeado de paisajes hermosos y viviendo experiencias increíbles. ¡Así que no lo pienses más y planifica tu próximo viaje a Fiji!










